La morada de los hombres ilustres (y olvidados)

Hoy os quiero traer uno de los lugares más importante de Madrid, y posiblemente, uno de los más olvidados. Pero para eso tenemos que retrasarnos en el tiempo hacia mediados del siglo XIX.

Tras la Revolución Francesa, la idea de homenajear a los hombres que marcaron una etapa en la Historia de sus países se difundió por el viejo continente, dejando testimonios por toda Europa. En España no iba a ser menos, y en 1837 se decretó crear un panteón nacional donde dar cobijo a los grandes personajes españoles. Aunque esta idea no floreció en el acto, ya que tras 32 años, en 1869 (exactamente el 31 de mayo) se aprobó crear este monumento.

Y el lugar elegido fue ni más ni menos que la iglesia de San Francisco el Grande, donde a finales de junio se “engalanó” para recibir a estos hombres, que en procesión por Madrid y acompañados por un gran desfile (algo que tuvo sin duda que ser digno de ver) terminaron llegando a las puertas del templo, acompañados por 100 salvas de cañones que anunciaban su entrada en el templo. Y es que entre estos hombres que allí iban a ser enterrados teníamos a Garcilaso de la Vega, Calderón de la Barca, Ventura Rodríguez, Villanueva, Gravina…

S. Fco. el Grande J.Cebrián XIX[4]

Grabado de San Francisco el Grande

Pero si algo caracteriza a este siglo XIX español es su inestabilidad, y por desgracia, en esta situación no iba a ser menos. Finalmente, tras este intento de reconocer a los hombres ilustres de la Historia de España, el panteón se fue disgregando, y como dijo una vez un dicho: “cada mochuelo a su olivo”. Calderón, por su parte, en 1874 volvió a ser trasladado al cementerio de San Nicolás, Villanueva y Ventura por su parte fueron a parar a Real Congregación de Arquitectos de Nuestra Señora de Belén en su Huida a Egipto… Y así con cada hombre ilustre, su destino se fue separando de San Francisco el Grande y acabando en múltiples lugares.

Paralelamente a estos hechos, en pleno Atocha nos encontramos con la iglesia de Nuestra Señora de Atocha, la cual fue transformada en una especie de hospital de inválidos de guerra tras la expulsión de los monjes en 1834. Poco a poco esta iglesia/hospital fue acogiendo los restos mortales de generales tan importantes como Palafox, Francisco Castaño, Manuel Gutiérrez de la Concha, o el conocidísimo (por las últimas noticias y su bicentenario) el general Prim.
Iglesia Ntra. Señora de Atocha

Nuestra Señora de Atocha

Tras este panorama, un tanto desolador, llegamos a finales del XIX, exactamente al año 1888 cuando la regente María Cristina (viuda de Alfonso XII) ordenó la construcción de un nuevo panteón de hombres ilustres, escogiendo el espacio de la antigua iglesia de Ntra. Señora de Atocha (la cual estaba prácticamente derruida). Y para la construcción de esta nueva iglesia (con su panteón adosado) se escogió al arquitecto Fernando Arbós, ganador del concurso convocado en 1890.

El proyecto de Arbós apostaba por un conjunto neobizantino, similar al posterior templo de San Manuel y San Benito (edificado por el mismo arquitecto por la década de 1910), que contaba con una iglesia, un “campanille” inspirado en el de San Marcos de Venecia y los colores del campanille de Siena, y un panteón, el cual contaba con una planta cuadrada compuesta por una arquería apuntada polilobulada que daban a un patio exterior (similar al camposanto de Pisa) y coronada por cúpulas.

Panteón_de_Hombres_Ilustres_(proyecto) panteon-5

Proyecto de Fernando Arbós

Tras la aprobación de las obras y fondos, los trabajos comenzaron su andadura en 1891 aunque su trayecto no fue demasiado largo…

Y es que diez años después, en 1901 las obras cesaron, aunque por suerte tanto el campanario como el panteón habían sido finalizados.

1905 puerta campanil

Obras en el Panteón de los hombres ilustres

El principal problema del cese de estas obras fueron por causas meramente económicas, ya que esta obra ambiciosa supuso un coste económico inviable debido a diversas razones, entre las cuales también estaba la construcción de la Cripta de la Almudena que se estaba construyendo paralelamente al panteón.

Finalmente, y tras el cese total de las obras, el conjunto fue terminado en los años 50, tras el azaroso destino de la iglesia, la cual había sido reedificada en 1926 pero diez años más tarde (otra vez) fue destruida durante la Guerra Civil debido al incendio y derrumbe que sufrió. Y no fue hasta 1951 cuando se volvió a inaugurar la nueva iglesia, la que hoy podemos ver en la actualidad. Dando así fin al conjunto que hoy preside este sitio de Atocha.

basilica_old

Actual estado de la iglesia de Ntra. Señora de Atocha

Pero aquí no termina su historia, ya que aun teniendo un panteón ahora faltaba “ocuparlo” con los hombres ilustres. Y entre los primeros ilustres que lo ocuparon tenemos al general Prim, Castaños, Palafox, Ríos Rosas y el marqués del Duero… Posteriormente fueron entrando políticos y presidentes, como Cánovas, Dato, Canalejas (casualmente asesinados los tres junto con Prim), Sagasta, y el mausoleo conjunto de Mendizábal, Calatrava y Argüelles. Pero al igual que en el pasado, la historia se repitió, y algunos de estos volvieron a su lugar de origen. Poco a poco fueron trasladándose los restos de Palafox a Zaragoza en 1958, Castaños a Bailén en 1963 y finalmente en 1971 fue trasladado Prim a Reus, quedando únicamente los cenotafios de Cánovas, Dato, Sagasta, Canalejas, el marqués del Duero y el mausoleo conjunto.

Sagasta

Tumba de Sagasta

Rios Rosas

Tumba de Ríos Rosas

Canalejas

Tumba de Canalejas

Dato

Tumba de Dato

Duero

Tumba del marqués del Duero

IMG_3958

Mausoleo conjunto

IMG_3959 IMG_3960

Tumba de Cánovas

Tristemente con el paso de los años, el panteón se fue degradando y cayendo en el olvido, hasta el punto que en la década de los 80 fue rescatado por el Gobierno y restaurado en los años posteriores, abriéndose finalmente al público.

A día de hoy el panteón, a mi parecer, es uno de los lugares posiblemente menos visitado de Madrid, pero que aun así guarda su encanto e invito a cualquiera a que vaya a visitarlo y hacerse partícipe de la Historia allí guardada de los grandes políticos del XIX y XX.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Misterios de Madrid. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s